Adultos

En este área se enmarcan trastornos muy comunes tales como la depresión y el bajo estado de ánimo en general, la ansiedad específica o generalizada, las fobias y miedos a elementos cotidianos, el estrés por motivos laborales, los trastornos obsesivos, los problemas de pareja y/o sexuales entre otros. Además, estos problemas suelen presentarse interrelacionados y dependientes entre sí. Véase el frecuente caso de reciprocidad entre la fobia social, la baja autoestima, el déficit de habilidades interpersonales y la depresión. En la mayor parte de los trastornos psicológicos los síntomas evidentes o superficiales suelen venir acompañados de otros problemas naturalmente vinculados. Es por ello que el éxito del tratamiento va a depender en gran medida de la profundidad y la exhaustividad en la evaluación, y dado que estas son unas de nuestras premisas profesionales, el porcentaje de éxito se ve altamente respaldado.
     Esta sección aborda de igual manera los trastornos menos comunes o no tan conocidos como podrían ser los trastornos psicóticos, de la personalidad o de estrés postraumático. De igual modo estos problemas son analizados con precisión para contar con todos los datos que nos puedan apoyar en el proceso de tratamiento.
     En todos los
problemas citados  presentamos un muy alto porcentaje de éxito con una cantidad muy ajustada de sesiones. Debemos estas cifras y el bajo número de abandonos terapéuticos a el exitoso método empleado basado en la evidencia experimental y en la extensa experiencia en el sector.